Cuando dejamos de hablarnos con un familiar
La importancia de los roles familiares
Con la incorporación de la mujer al mundo laboral y el aumento de la esperanza de vida, la poca responsabilidad que se crean los propios padres frente a la llegada de un niño (ya que deseen seguir teniendo la libertad de hacer una vida social con amigos como antes de la llegada del niño, un niño no es un juego es una responsabilidad), cada vez son más los mayores que se ocupan de los nietos a jornada completa. Esto, en parte, facilita mucho la famosa conciliación de la vida laboral y familiar.
La jubilación es un momento que se vive como una liberación. Una época para el descanso y el disfrute. Así, después de una vida dedicada al trabajo, celebras que, por fin, puedes dedicar el tiempo al ocio y a tus aficiones.
Este conjunto de síntomas también tiene consecuencias en diferentes planos, empezando por el físico.
Mujer mayor con depresión
Conciliación y papel de los abuelos en las familias
¿Hasta qué punto es importante el papel de los abuelos en las familias?
Dada la época convulsa que vivimos desde hacer algunos años, el apoyo de las personas mayores ha sido y es un pilar fundamental para paliar el impacto social de la crisis en las familias.
Actividades extraescolares, citas médicas, tiempo de ocio… Sin el apoyo de los abuelos, muchas veces no sería posible alcanzar a todo. Por lo tanto, esto ha facilitado que los progenitores hayan podido formar sus propias familias sin renunciar a su vida laboral, diversiones, vida social, etcétera.
Cuando la crisis comenzó a hacer mella en la economía familiar, esto dejó de ser posible. Esto supuso, otra vez, que los abuelos tuvieran que encargarse de todas estas tareas para apoyar a sus hijos.
“La vejez existe cuando se empieza a decir: nunca me he sentido tan joven”. Jules Renard
Todo lo expuesto, en muchas ocasiones, ha derivado en una dinámica en la que los abuelos se ven sobrecargados.
Esto da lugar al síndrome del abuelo esclavo. Por ello, es necesario saber decir “hasta aquí” y poner límites para no llegar al abuso.
Por otro lado, el síndrome del abuelo esclavo no se enfrenta a la idea de que el cuidado de los nietos y los lazos que se crean con ellos tienen efectos beneficiosos.
Mayor cercanía.
Felicidad.
Mayor actividad.
Seguridad del cuidado
Estrés.
Sentimiento de atadura.
Poca vida social y poco tiempo libre.
Empeoramiento de la salud
Discusiones familiares.
Hombre mayor cansado
Recordemos que los abuelos no tienen la misma energía y capacidad que cuando eran nuestros padres. En la vejez pueden aparecer limitaciones físicas. Por lo tanto, es necesario poner límites y organizar una rutina en la que haya un espacio que ellos puedan gestionar con independencia de sus nietos.
Dicho de otra manera, los abuelos son también personas con intereses e intereses propios que también deben cabida, en redundancia del propio abuelo y, de manera indirecta, de los nietos.
Hay que tener en cuenta sus aspiraciones, sus planes de futuro, sus preferencias.
Su opinión, aunque pueda no estar demasiado adaptada a la actualidad, siempre va a estar respaldada por el valor de la experiencia; en especial en el apartado humano, donde quizás no hemos cambiado tanto.
En todo caso, no deben verse obligados a renunciar a su vida por el cuidado de los nietos.
Por ello, una buena organización y distribución de tareas es fundamental.
Un planning que permita a los progenitores organizarse contando con los abuelos únicamente cuando sea necesario o cuando estos así lo quieran. Son abuelos, pero son ellos quienes en última instancia quienes tienen el derecho de decidir cómo quieren realizar este papel.
No obstante, hay que conocer las limitaciones propias y comunicarlas con sinceridad a los hijos.
Ellos suelen estar muy estresados con su trabajo, la casa, lo niños, o simplemente se sienten cómodos con que los niños estén con los abuelos para ellos poder vida social, etc y hay veces que no se dan cuenta del abuso de tiempo y de esfuerzo que les piden a los abuelos.
Sin embargo, si esta situación comienza a afectar a la salud del abuelo/a no es sostenible en el tiempo y no debería de demorarse la charla con los hijos. ¡Habla con ellos!
La obligación y la exigencia desdibujan el verdadero vínculo que debe darse entre abuelos y nietos, una relación menos presionada por los límites que impone la crianza de un niño, que es patrimonio de los padres.
Si los abuelos asumen el rol de padres, se pierde ese vínculo original que los une a sus nietos y que está más ligado a los permisos y el consentimiento de los caprichos.





































